El pintor.

El pintor llegaba al parque a ver vidas ajenas,
A vivirlas y hacerlas de su propiedad,
Pintaba los pasos y el sonido de los besos,
El roce de sus abrazos y las sonrisas de aquellos,
Que iban inconcientemente a darle una pizca de envidia.
Cargaba unos jeans rotos y siempre bebía el mismo alcohol barato,
Era experto trazando líneas tristes y curvas misteriosas,
De esas que te hacen pecar y caer en vicios,
De las que lo hacían perder al mismo entre pinceladas.
Hasta que la vio a ella, al cruzar el puente la vio,
Se acerco a ella sin dar un paso y ella, sin verlo aun, le sonreía,
Correspondía sus ojos de percepción perfecta, tal cual
Musa de mil historias, de batallas que inspiraban versos.
Desde entonces ve a su amada tan lejos y pinta estos
Sentimientos que solo se pueden sentir desde cerca,
Tan originales como el de sentir un solo corazón desbaratar
Cuatro paredes.
Se perdieron las vidas ajenas y ya no le causaban envidia
Las parejas que se besaban frente a el, ya tenia nueva tarea,
Nueva inspiración y nuevos motivos para sonreír, desde ese día,
El pintor basa su trabajo en descifrar y pintar todo lo que aquella
Niña, en su distancia, le hacia sentir.